This is my music: un espacio para la juventud
Uno de los dilemas más antiguos ha sido la confrontación intergeneracional que mantienen los adultos y los jóvenes. La juventud exige libertad mientras los adultos nos quejamos de su rebeldía o hermetismo. Más allá del lenguaje de los memes, el brain rot o las batallas de aura, una parte de la población adolescente lagunera nos invitó ayer, viernes 6 de noviembre a tener una conversación por medio de la música: el festival This is my music, organizado por el Tec de Monterrey con el apoyo del Municipio de Torreón.
Con éxitos de canciones clásicas nos recordaron las ilusiones, amoríos y decepciones que tuvimos en la juventud. Por otro lado, la estridencia de las guitarras distorsionadas, nos conectó con la rabia y potencia del rock, mientras que otras melodías abordaron la vigencia de la inacabable protesta contra el autoritarismo.
En versiones solistas, duetos, triadas o cuartetos, los integrantes de las distintas agrupaciones demostraron lo que se puede lograr con dedicación: sembrar la semilla de una nueva amistad musical, probar en un escenario público el resultado de sus ensayos y, en casos especiales, resultar favorecido con alguno de los premios.
Este fue el caso de Alan Miranda, quien obtuvo el primer lugar en la categoría solista; Magnetik, banda de metal que obtuvo el primer lugar grupal interpretando música original y Ragatta de Blanc, seleccionada en segundo lugar por su interpretación del cover Message in a bottle.
Destacó la presencia del grupo vocal Voce Blue y la banda de pop original, Violeta. Grupos que, por su trayectoria, acompañaron la jornada musical.
Los esfuerzos del departamento de Arte y Cultura del Tec de Monterrey, campus Laguna en la planeación y gestión del evento demuestran el interés de la institución por seguir fortaleciendo redes. La iniciativa teje relaciones entre instituciones, al contar con el apoyo del Municipio e incluirse dentro del Festival del Mitote Lagunero. También enriquece la comunicación entre docentes, estudiantes y la comunidad lagunera.
Con el escenario como pretexto, jóvenes y adultos pusieron sus habilidades de interpretación, conducción y resolución de problemas técnicos a prueba. Esta experiencia colectiva, sin lugar a dudas, ocupará un espacio significativo en sus vidas y la de los familiares que les acompañaron.
A diferencia de las orquestas juveniles, el karaoke de las plazas y las troconas y bares que retumban con el regional mexicano, This is my music proporciona una plataforma distinta a la juventud lagunera: amplifica las voces de adolescentes que han trabajado para ser escuchadas y celebradas.













