And the Oscar goes to… 2025

Por cuarto año consecutivo me encuentro aquí, tratando de predecir quiénes serán los ganadores del Oscar, que se transmitirán el próximo domingo 15 de marzo. Posiblemente este sea un año en que debería importarnos todo menos una superflua entrega de premios, ya que el mundo no atraviesa su mejor momento; pero quizá por esa misma razón los Oscares, un espectáculo tan resplandeciente y banal, sirven a la perfección para olvidarnos por un momento de todo lo que ocurre.

Claro, eso no quiere decir que, como viene sucediendo desde hace algún tiempo, todo el proceso de campañas no se haya vuelto cansado y abrumador, debido a la prensa negativa que se genera contra tal o cual contendiente con el afán de favorecer a otro. Este año, a pesar de haber sido una temporada mucho más tranquila que la anterior, no ha estado exenta de sus respectivos escándalos, aunque nadie se acerca siquiera a lo que Karla Sofía Gascón logró ella sola el año pasado.

Sin más rodeos, con todos los precursores importantes entregados y con unas fechas modificadas que han hecho parecer a esta temporada demasiado larga, inicio con mis predicciones.

Película animada

El año pasado fue la primera ocasión en que escribí sobre esta categoría debido al alto nivel que mostraron algunas de las contendientes; este, salvo excepciones, ocurre lo contrario. Y no es que sean malas como tal, pero es un conjunto bastante flojo en comparación con otras ediciones. Elio, la carta de Pixar (que ocupa el puesto que merecía Ne Zha 2, pero que no fue inscrita a competencia por su distribuidora), ejemplifica bien esto: una cinta que fracasó en la taquilla y resultó totalmente olvidable, por lo que parte con las menores posibilidades. En los siguientes escalones, empatadas, posiciono a las coproducciones en francés Amélie et la métaphysique des tubes y Arco, que, siendo fiel a la verdad, ambas deberían hacerse con el premio por su calidad narrativa y su original estilo de animación, pero esto difícilmente sucederá. Como segunda opción veo a Zootopia 2, la película más taquillera producida en Estados Unidos en 2025, aunque repite el fenómeno vivido por Inside Out 2 el año pasado: todo está bien en ella, pero carece del impacto de su primera parte. Aun así, no se puede descartar del todo. Eso nos deja a la que posiblemente termine llevándose el galardón: KPop Demon Hunters, que ha ganado prácticamente todo (menos el Bafta, donde no competía) y se convirtió en la cinta más reproducida en la historia de Netflix, con un soundtrack que, salvo enorme sorpresa, también cosechará el premio para su canción Golden. No es la mejor de las cinco, pero hablamos de un producto que fue desechado por Sony y terminó volviéndose un fenómeno global, algo que siempre puede jugar a favor.

Película internacional

Otra categoría con la que inicié el año pasado, pero que en este ha cobrado mayor relevancia. Primero, por la gran calidad de la mayoría de las cintas inscritas; y segundo, porque cuatro de las contendientes finales aparecen en otras categorías (incluidas dos en la principal), algo que nunca había sucedido. En quinto lugar, y dejando fuera de competencia a la argentina Belén y sobre todo a la surcoreana Eojjeolsugaeopda (No hay otra opción), que había aparecido en prácticamente todos los premios previos, posiciono a la representante de Túnez, Ṣawt Hind Rajab (La voz de Hind Rajab). Su lugar nunca estuvo asegurado, es la única de las cinco que no aparece en ninguna otra categoría y se le ha criticado por ser más una recreación de hechos que una película como tal. Posiblemente sea la más necesaria de las contendientes y ha obtenido varias preseas previas, pero poco puede hacer frente a sus rivales. En cuarto puesto ubico a Sirat, porque puede resultar demasiado “moderna” para los gustos académicos, a pesar de haber sido la que apareció en más shortlist de todas, aunque al final solo consiguiera entrar en la rama de Sonido. Visualmente es la más lograda, pero quizá también la que presenta más problemas narrativos, por lo que hasta aquí llegará. En tercer puesto veo a Yek tasadof-e sadeh (Tan solo un accidente), representante de Francia. A pesar de haber ganado la Palma de Oro en Cannes, la NBR y cuatro nominaciones al Golden Globe, el hecho de haber sido la primera favorita en la carrera terminó debilitándola. Prueba de ello es haber quedado fuera de las diez cintas que compiten en la categoría principal, optando únicamente, además de esta terna, a Guion original. Esto nos deja a las dos favoritas: la representante de Brasil, O Agente Secreto (El agente secreto), y la de Noruega, Affeksjonsverdi (Valor sentimental). La segunda parte con varias ventajas, por lo que la coloco en primer lugar. Mientras la brasileña cuenta con cuatro nominaciones, la noruega tiene nueve menciones, incluidas Dirección, Guion original y Montaje, ramas donde su rival no aparece. Si a esto sumamos su triunfo en el Bafta y el Grand Prix en Cannes, llega con mayores opciones. Además, Brasil ganó esta categoría el año pasado, por lo que —aunque ha ocurrido antes— es posible que la Academia prefiera no premiar al mismo país dos veces consecutivas.

Actor de reparto

Empezando con las categorías interpretativas, este es un año en el que, salvo Actriz, todas las demás siguen sin un favorito claro. Para mi gusto, Jacob Elordi por Frankenstein llega en último lugar. Aunque esta categoría ha premiado jóvenes promesas, su carrera aún es corta y la Academia podría considerar que es demasiado pronto para reconocerlo. Su único triunfo fue en el Critics Choice, el precursor con menor peso, y además aparece en la cinta menos aplaudida del quinteto. El siguiente en mi lista es Delroy Lindo por Sinners, la nominación sorpresa que dejó fuera a Paul Mescal por Hamnet. Es el único que no apareció en ningún precursor. En los más de treinta años desde que se entrega el SAG/Actors, veinte intérpretes han logrado llegar en estas condiciones, pero solo Marcia Gay Harden terminó ganando, por lo que la estadística juega en su contra. Aquí las cosas comienzan a complicarse. Coloco a Benicio del Toro por One Battle After Another en tercer puesto. Fue quien mayor cantidad de premios obtuvo durante la etapa de la crítica, pero se desinfló al llegar los galardones de la industria. Además, tiene a su compañero Sean Penn con un personaje más llamativo y que acaba de ganar el Bafta y el Actors, los dos premios con mayor peso. Penn parte como favorito, pero lo ubico en segundo lugar porque a él mismo parece no importarle demasiado ganar y ya cuenta con dos triunfos previos. Un tercero, para alguien con su personalidad, parece difícil. Posiblemente me equivoque y Penn termine llevándose el Oscar, pero creo que Stellan Skarsgård por Affeksjonsverdi llega con más opciones. Es un actor con una larga trayectoria jamás reconocida; parece ser la única opción real de su película para ganar una presea interpretativa y no tiene competencia interna que divida votos. Tampoco arrastra escándalos y es el patriarca de una familia de actores muy activa, lo que podría generarle mayor apoyo dentro de la Academia. Aunque perdió el Bafta y no apareció en el Actors, aun así lo veo como el candidato con mayores posibilidades.

Actriz de reparto

Si la categoría anterior es difícil de predecir, aquí las cosas se complican todavía más. Elle Fanning por Affeksjonsverdi, que dejó fuera a Ariana Grande, pudo en otro momento jugar la carta de la fama, pero en esta ocasión la veo como quinta opción, ya que incluso dentro de su propia película ha sido la menos mencionada del reparto. En cuarto puesto coloco a Inga Ibsdotter Lilleaas, quien a gusto personal debería ganar por la misma cinta que Fanning. Sin embargo, juega en su contra ser prácticamente desconocida, la división de votos y que su nominación no estuvo asegurada hasta el último momento. A partir de aquí comienzan los problemas, ya que las tres restantes llegan con algún premio importante: Wunmi Mosaku por Sinners ganó el Bafta, Teyana Taylor por One Battle After Another el Golden Globe y Amy Madigan por Weapons el Critics Choice y el Actors. Como debo ordenarlas, ubico a Mosaku en tercer lugar porque el protagonista de su película tiene muchas más opciones de triunfo y porque el Bafta suele favorecer a intérpretes británicos. En segundo lugar considero a Teyana Taylor. Aunque forma parte de la cinta favorita, parece no contar con tanto apoyo como sus compañeros masculinos y el premio que posee no vota en los Oscares. Aun así, hay factores a su favor: podría ser la única persona no blanca en triunfar esa noche, posee presencia de estrella y su interpretación se mantiene relevante durante gran parte del metraje. Esto nos deja a Amy Madigan, la única del quinteto nominada previamente, la que mayor cantidad de preseas acumuló esta temporada y poseedora de uno de los personajes más comentados del año. Su Tía Gladys ya es cultura popular y la Academia podría aprovechar para reconocer la trayectoria de una actriz talentosa que ha sido infravalorada durante décadas.

Actriz protagonista

Si no dejo esta categoría como la última interpretativa es porque estamos ante, posiblemente, el único Oscar seguro de la noche. Aunque hubo nombres que pudieron aparecer aquí —Amanda Seyfried por The Testament of Ann Lee, Jennifer Lawrence por Die My Love, Tessa Thompson por Hedda o Eva Victor por Sorry, Baby— la única sorpresa real fue la ausencia de Chase Infiniti por One Battle After Another. De las cinco nominadas, la que veo con menos posibilidades es Emma Stone por Bugonia. No porque su trabajo no sea sólido, sino porque ya cuenta con dos estatuillas y es demasiado joven para una tercera. Además, su película resultó bastante divisiva. En cuarto puesto coloco a Renate Reinsve por Affeksjonsverdi. No apareció en el Actors y, pese a su presencia constante durante la temporada, no ha ganado ningún premio importante en Estados Unidos. En tercer lugar ubico a Kate Hudson por Song Sung Blue, la sorpresa que no lo fue, realeza de Hollywood logrando su segunda nominación en una película diseñada para su lucimiento. En otro año, con menor competencia, quizá habría sido posible, pero esta vez la estatuilla ya parece tener nombre. Si hubiera una opción real de competencia sería la australiana Rose Byrne por If I Had Legs I’d Kick You. Fue la primera en sonar al ganar el Oso de Plata en Berlín y acumuló varios premios al inicio de la carrera, hasta hacerse con el Golden Globe en comedia. Sin embargo, es la única nominación de su película, algo que históricamente complica el triunfo. Por si fuera poco, apareció una fuerza imparable llamada Jessie Buckley. En Hamnet ofrece un papel mucho más premiable y ganó el Golden Globe en drama, el Critics Choice, el Bafta y el Actors, logrando la carrera perfecta. En este caso, la nominación de las demás parece casi una formalidad.

Actor protagonista

Y llegamos a la categoría más difícil de predecir, por motivos que poco tienen que ver con las interpretaciones. Leonardo DiCaprio por One Battle After Another parece tener menos opciones, pese a su gran actuación. Al inicio de la temporada era un contendiente fuerte, pero fue opacado por sus compañeros de reparto y terminó sin premios importantes. En cuarto lugar ubico a Ethan Hawke por Blue Moon, mi favorito personal. Es su tercera nominación como actor y quinta en total, pero aparece en la única película del quinteto que no compite en la categoría principal. Llega además sin haber ganado ningún premio relevante. Esto nos deja a tres contendientes: Wagner Moura por O Agente Secreto, Timothée Chalamet por Marty Supreme y Michael B. Jordan por Sinners. Cada uno ganó un precursor distinto: Golden Globe en drama, Golden Globe en comedia y SAG/Actors respectivamente. El Bafta cayó en manos de Robert Aramayo por I Swear, lo que no beneficia a ninguno de los nominados. Si observamos el resto de los premios británicos, vemos que Moura quedó fuera, lo que sugiere menor apoyo del que parecía tener. Durante mucho tiempo Chalamet parecía el ganador indiscutible, pero varias declaraciones polémicas dañaron su campaña y el hecho de haber ganado solo en premios que no votan al Oscar le resta fuerza. Por ello, aunque su actuación me parece la más débil del quinteto, coloco a Michael B. Jordan como favorito. Ganó el Actors, obtuvo varios premios durante la carrera y protagoniza la película más nominada. Si triunfa, será un resultado discutible, pero también uno de los pocos casos de un actor afroamericano ganando en categoría estelar.

Montaje, guion, dirección y película

Este año repito el formato de 2023, ya que todas estas categorías suelen estar relacionadas. El mejor ejemplo fue el triunfo de Anora en Montaje el año pasado, momento en que quedó claro que terminaría ganando también la categoría principal.

En último lugar ubico a F1, que parece ocupar el mismo espacio que Top Gun: Maverick: un éxito de taquilla con nominaciones técnicas. Su única opción real es Sonido. Después coloco a Bugonia, por su género, su única presencia en Guion adaptado y por tratarse de un remake divisivo. O Agente Secreto aparece en octavo puesto al no figurar en ninguna de las categorías clave, pese a su gran recepción internacional. Luego viene Train Dreams, que terminó con menos apoyo del esperado, quedándose solo en Guion adaptado. En sexta posición ubico a Frankenstein, con nueve nominaciones pero concentradas sobre todo en ramas técnicas como Maquillaje, Vestuario y Diseño de producción, sus verdaderas opciones.

Entre las cinco con mayores posibilidades, Hamnet ocupa el último puesto de este grupo. Ganó el Golden Globe en drama, pero no aparece en Montaje y sus opciones reales parecen limitarse a Actriz protagonista. Su directora es la única que ya cuenta con un Oscar, ganado hace poco tiempo, por lo que es muy raro que vaya a repetir, aunque se aplaude que se haya convertido en la segunda mujer que logra entrar dos veces en su categoría.

A partir de aquí todas figuran en las categorías clave. Coloco a Affeksjonsverdi en cuarto lugar: un gran trabajo de Joachim Trier, aunque sus opciones más claras están en Internacional y Actor de reparto.

En tercer lugar, Marty Supreme, con posibilidades en Actor protagonista y Casting, pero también con riesgo de irse de vacío si la polémica que rodeó a su director Josh Safdie y su actor protagonista pesaron demasiado.

Las dos últimas posiciones corresponden a las películas más nominadas. Sinners y su récord de 16 menciones ganando en Guión original y Música como apuestas seguras; con opciones reales en Casting y Fotografía; y si quisieran inflarla para darle el premio entraría Actor protagonista. No creo que esto vaya a suceder, por lo que la posiciono en segundo puesto.

Finalmente queda One Battle After Another como la clara frontrunner. Ganó el Golden Globe en comedia, el Bafta y el PGA; su director Paul Thomas Anderson repitió triunfos en Dirección y Guion adaptado, además de figurar como favorito en Montaje. Si sumamos posibles premios actorales, todo indica que la Academia podría premiar finalmente a un realizador que, con las de este año, acumula catorce nominaciones sin haber ganado antes, algo que, salvo que seas Diane Warren o Glenn Close, siempre juega a favor.

Con esto termino mi análisis de este año: una temporada donde, nuevamente, han pesado factores ajenos a la calidad y donde los escándalos parecen haberse vuelto parte permanente del proceso. Sin embargo, si algo ha tenido esta carrera —a diferencia de otras recientes— es la incertidumbre en varias categorías, lo que ha devuelto algo del misterio y el interés por saber quién terminará ganando. Algo que, al menos yo, agradezco. Veremos qué sucede este domingo cuando comiencen a abrirse los sobres dorados.

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