{"id":7435,"date":"2026-01-23T17:59:24","date_gmt":"2026-01-23T17:59:24","guid":{"rendered":"https:\/\/lavereda.com.mx\/?p=7435"},"modified":"2026-01-23T17:59:25","modified_gmt":"2026-01-23T17:59:25","slug":"sirat-2025","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/2026\/01\/23\/sirat-2025\/","title":{"rendered":"Sir\u0101t (2025)"},"content":{"rendered":"\n<p>Hay pel\u00edculas que, m\u00e1s que contarnos una historia, nos obligan a vivir una experiencia, sea esta agradable o no, y Sir\u0101t es una de ellas. La cinta, cuarto trabajo del director franc\u00e9s Oliver Laxe, producida por los hermanos Pedro y Agust\u00edn Almod\u00f3var, tuvo su estreno en el Festival Internacional de Cine de Cannes del a\u00f1o pasado, compitiendo en la selecci\u00f3n oficial que aspira a la Palma de Oro. No la obtuvo, ya que termin\u00f3 ganando el Premio del Jurado (Prix du Jury), algo as\u00ed como el tercer lugar del certamen, empatando con la alemana Sound of Falling y quedando justo detr\u00e1s de las triunfadoras It Was Just an Accident y Sentimental Value.<\/p>\n\n\n\n<p>Para poder escribir estas l\u00edneas, he tenido que ver la pel\u00edcula en dos ocasiones distintas, dejando reposar el impacto inicial que me llev\u00f3 a colocarla entre mis cinco favoritas del a\u00f1o pasado. Esa percepci\u00f3n no ha cambiado en absoluto tras estas revisiones, ya que una cosa es el gusto personal y otra la calidad general de un producto. En ese sentido, la cinta me ha golpeado de la misma manera ambas veces. Sin embargo, este segundo acercamiento tambi\u00e9n me permiti\u00f3 detectar sus grietas argumentales, f\u00e1cilmente pasadas por alto en un primer visionado, pues no estamos ante una obra tan redonda como podr\u00eda parecer: algunos de sus mensajes terminan por volverse confusos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta no es una pel\u00edcula en el sentido tradicional, sino un fen\u00f3meno. En Espa\u00f1a, su pa\u00eds de origen se ha convertido en un \u00e9xito de taquilla, generando tanto fervientes grupos de seguidores como una cantidad similar de detractores. Y todo esto resulta l\u00f3gico, porque sea cual sea la postura que se adopte frente a ella, dif\u00edcilmente deja indiferente. Una vez iniciado el metraje, es casi imposible apartar la mirada: ya sea porque el espectador entra en el trance audiovisual tan meticulosamente construido por el director y su equipo, o porque no puede creer lo que est\u00e1 ocurriendo en pantalla, esperando alg\u00fan rayo de luz para los personajes que deambulan por ese desierto on\u00edrico que sirve como escenario. Un espacio simb\u00f3lico para cruzar el Sir\u0101t metaf\u00f3rico que enfrentan los personajes: ese puente que, seg\u00fan el islam, es tan delgado como un cabello y tan afilado como una espada, suspendido sobre el infierno y que todos deber\u00e1n intentar cruzar el d\u00eda del juicio final si desean alcanzar el para\u00edso.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia que Sir\u0101t nos presenta, al menos en su primer acto, a un padre, Luis (Sergi L\u00f3pez), desesperado por encontrar a su hija desaparecida. Al saber que ella frecuentaba fiestas rave, decide viajar a Marruecos acompa\u00f1ado de su hijo preadolescente, Esteban (Bruno N\u00fa\u00f1ez), y de su perro, con la esperanza de localizarla en uno de estos eventos. Armado \u00fanicamente con una fotograf\u00eda, pregunta a cada asistente que no se encuentre demasiado drogado como para responderle si la ha visto, recibiendo siempre la misma negativa. No es sino hasta que llega a un grupo de ravers algo apartado cuando surge una m\u00ednima esperanza: no la conocen, pero saben de otra fiesta que se celebrar\u00e1 relativamente cerca, junto a la frontera con Mauritania, y planean asistir. Luis, sin demasiada noci\u00f3n del peligro, decide seguirlos, aun cuando fuerzas militares intentan detenerlos debido a un conflicto armado en la zona, del cual logran huir hasta perderlos. Y es hasta aqu\u00ed donde conviene detenerse para no arruinar lo que realmente es esta pel\u00edcula.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablar de un producto como este resulta complicado sin desvelar su desarrollo ni los golpes de efecto que Laxe va lanzando, en una constante aplicaci\u00f3n de la Ley de Murphy donde los personajes parecen existir \u00fanicamente para sufrir. Como ya se ha mencionado, no todos cruzar\u00e1n el Sir\u0101t: algunos lo har\u00e1n en un instante, otros se arrastrar\u00e1n para lograrlo, algunos tardar\u00e1n una eternidad y la gran mayor\u00eda terminar\u00e1 cayendo al infierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho esto, es inevitable reconocer que el guion no es aqu\u00ed su mayor fortaleza. El primer acto se contrapone con el resto del relato, diluyendo su propio planteamiento y derivando en una sucesi\u00f3n de met\u00e1foras que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n resultan tan evidentes como redundantes. Esto no es necesariamente negativo \u2014hay pel\u00edculas que comienzan siendo una cosa y terminan convertidas en algo distinto\u2014; la diferencia radica en lo org\u00e1nico del proceso, y aqu\u00ed el cambio se percibe algo forzado. A esto se suma que la historia, escrita por el propio Laxe junto a su colaborador habitual Santiago Fillol, ofrece muy poca informaci\u00f3n sobre los personajes. Sabemos que hay un padre desesperado, pero nada se nos dice de la madre, que ni siquiera es mencionada; sabemos que el hijo lo acompa\u00f1a, pero no se explican las razones; y los ravers que se presentan, marcados por cicatrices, amputaciones y heridas visibles, funcionan m\u00e1s como s\u00edmbolos del sufrimiento que como personas con un pasado reconocible.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez por ello, cuando los acontecimientos comienzan a precipitarse de verdad, el impacto es innegable, pero la empat\u00eda se queda a medio camino. No logramos establecer una conexi\u00f3n real con los personajes, como si el director nos ofreciera dolor en estado puro, sin un destino claro al final del recorrido. Da la impresi\u00f3n de que la pel\u00edcula castiga a quienes tienden la mano, a quienes ayudan. Esa es la sensaci\u00f3n que persiste al reflexionar sobre ella: si no se hubiera tomado tal o cual decisi\u00f3n, nada de esto habr\u00eda ocurrido. Como en la vida misma, s\u00f3lo que llevado a consecuencias deliberadamente funestas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun dejando claro que su historia cr\u00edptica y las decisiones de los personajes pueden tener una l\u00f3gica interna abierta a m\u00faltiples interpretaciones \u2014y que ser\u00e1 comprendida o no seg\u00fan cada espectador\u2014, la eficacia de Sir\u0101t se sostiene tanto en el trabajo natural de su elenco, como en un apartado t\u00e9cnico notable. Su fuerza proviene de la austeridad y sequedad de sus im\u00e1genes, as\u00ed como de un dise\u00f1o sonoro estridente y r\u00edtmico. No en vano logr\u00f3 aparecer en cinco shortlists del Oscar antes de las nominaciones oficiales, la mayor\u00eda en categor\u00edas t\u00e9cnicas, consiguiendo finalmente dos menciones: Pel\u00edcula Internacional y Sonido, esta \u00faltima in\u00e9dita para una producci\u00f3n espa\u00f1ola. Si de m\u00ed dependiera, tambi\u00e9n habr\u00eda alcanzado las de M\u00fasica para Kangding Ray y Fotograf\u00eda para Mauro Herce, pues son precisamente estos tres elementos los que generan el efecto que la pel\u00edcula provoca en el espectador, uno que se prolonga mucho despu\u00e9s de terminada la proyecci\u00f3n, algo cada vez m\u00e1s dif\u00edcil de conseguir.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede que parezca que he dicho poco sobre la pel\u00edcula, pero quienes la vean entender\u00e1n el motivo. Por momentos un sue\u00f1o, aunque la mayor parte del tiempo una pesadilla, esta es una de esas experiencias que conviene afrontar con la menor cantidad de informaci\u00f3n posible. Lo agradecer\u00e1n\u2026 o no. Todo depender\u00e1 de si logran cruzar el puente o si, por el contrario, la traves\u00eda los arrastra directamente al infierno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay pel\u00edculas que, m\u00e1s que contarnos una historia, nos obligan a vivir una experiencia, sea esta agradable o no, y Sir\u0101t es una de ellas. 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