{"id":4255,"date":"2022-10-12T23:22:10","date_gmt":"2022-10-12T23:22:10","guid":{"rendered":"http:\/\/lavereda.com.mx\/?p=4255"},"modified":"2022-10-12T23:22:12","modified_gmt":"2022-10-12T23:22:12","slug":"los-riesgos-del-ocio-47","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/2022\/10\/12\/los-riesgos-del-ocio-47\/","title":{"rendered":"Los riesgos del ocio"},"content":{"rendered":"\n<p>A veces creo que la historia de Hamlet no es sino la t\u00edpica historia del jovencito (bueno, en el caso del pr\u00edncipe, ni tan peque\u00f1o) influido por un abuelo o un padre ausente o por vayan ustedes a saber qu\u00e9 mecanismos del machismo (ausente, sobre todo) que lo convencieron de que su madre es un ente viejo, condenado al polvo y al olvido y no merecedor de los placeres del sexo o las satisfacciones del amor, todo depende de lo que prefiera la Gertrudis de la que hablamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez debiera disculparme con Shakespeare por pensar lo anterior, pero, en fin, que va a saber \u00e9l si seg\u00fan sus bi\u00f3grafos fue capaz de dejar sola a su mujer, llena de hijos, lejos, pero cerca de las prohibiciones que le imped\u00edan gozar de los orgasmos que es posible \u00e9l haya disfrutado con alguna jovencita o alg\u00fan joven, no lo sabremos nunca ya que todas esas tradiciones de cama hist\u00f3ricas se encuentran condenadas a la discreci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ojal\u00e1 la se\u00f1ora Shakespeare, de quien no conocemos detalles de su vida, no se haya privado de los placeres de la carne o del cari\u00f1o de nadie mientras parec\u00eda ser un ejemplo m\u00e1s de las mujeres sumisas, fieles, abandonadas que tanto gustan en la literatura, la historia y sobre todo en la vida de los hombres ilustres (y de los no tan insignes).<\/p>\n\n\n\n<p>Se puede hablar de generaciones de mujeres privadas del goce justo en el momento de comenzar \u201cesa etapa\u201d de la que tampoco se quiere hablar. Sin embargo, es momento de gritarlo, porque deben saber que ya tengo m\u00e1s de cincuenta maravillosos a\u00f1os, que la vida es m\u00e1s f\u00e1cil ahora y que el sexo no tiene ninguna atadura, ning\u00fan compromiso. Lo malo es que igual se sigue considerando algo prohibido para nosotras. \u00bfPor qu\u00e9? Porque somos viejas, pintamos canas, tenemos arrugas y celulitis y flacideces que no se ir\u00e1n, por mucho ejercicio que se haga, panzas que permanecer\u00e1n con nosotras hasta el final, estr\u00edas. Y eso no se perdona.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, algunas ya fuimos madres. Debemos sentarnos en la mecedora a esperar a los nietos, jugar con ellos, cuidarlos, y cuando se van, extra\u00f1arlos hasta su regreso como parte del proceso que se nos ha inventado. Vaya qu\u00e9 excitante, huy s\u00ed, como estar enterrada en vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero sigamos cambiando el panorama. Lo de hoy es tener cincuenta o m\u00e1s y compartir un buen encame sin compromisos. Salir con las amigas sin importar el qu\u00e9 dir\u00e1n. Vestir como te venga en gana, ya que, de todas formas, te vas a ver vieja, gorda, rid\u00edcula ante a sociedad que quiere seguir decidiendo por nosotras.<\/p>\n\n\n\n<p>Los hombres de nuestra edad, aquellos que con la mano en la cintura nos dejaron criando ni\u00f1os, est\u00e1n demasiado ocupados buscando validarse ante la sociedad en manos de jovencitas; y los que intentaron seducirnos cuando nosotras \u00e9ramos las jovencitas ya solo buscan enfermera vitalicia; as\u00ed que vayamos nosotras a encontrar y no soltar ese placer que significa estar vivas: en un orgasmo, en una carrera por el bosque, en un proyecto art\u00edstico o en tantas y m\u00e1s cosas que se postergaron.<\/p>\n\n\n\n<p>Solas, con compa\u00f1\u00edas fugaces o con esos amigos que retomamos del pasado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A veces creo que la historia de Hamlet no es sino la t\u00edpica historia del jovencito (bueno, en el caso del pr\u00edncipe, ni tan peque\u00f1o) influido por un abuelo o &hellip; <a href=\"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/2022\/10\/12\/los-riesgos-del-ocio-47\/\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":4256,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,9],"tags":[],"class_list":["post-4255","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lomasrelevante","category-opinion","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4255","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4255"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4255\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4257,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4255\/revisions\/4257"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4256"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4255"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4255"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4255"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}