{"id":3947,"date":"2022-07-22T14:05:38","date_gmt":"2022-07-22T14:05:38","guid":{"rendered":"http:\/\/lavereda.com.mx\/?p=3947"},"modified":"2022-07-22T14:05:39","modified_gmt":"2022-07-22T14:05:39","slug":"los-riesgos-del-ocio-43","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/2022\/07\/22\/los-riesgos-del-ocio-43\/","title":{"rendered":"Los riesgos del ocio"},"content":{"rendered":"\n<p>De pronto me doy cuenta de que llevo m\u00e1s de diez minutos acariciando los tomates, no con fines amorosos, sino haciendo ese movimiento que cualquiera pudiera interpretar como sensual pero en realidad es algo autom\u00e1tico que no va hacia ning\u00fan lado (er\u00f3ticamente hablando) porque mi mente estaba perdida en pensamientos muy alejados de este tomate, de esta secci\u00f3n del supermercado, de este espacio de tiempo, de este d\u00eda y de esta ama de casa haciendo el mandado que era yo en ese justo momento antes de extraviarme en la otra yo, la importante.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00daltimamente ir por los v\u00edveres de la semana se ha convertido en mi espacio para pensar, para meditar, para perderme; y no porque en casa no tenga esos momentos, al contrario, creo que tengo una relaci\u00f3n bastante respetuosa de los tiempos y actividades del otro, lo cual llena de libertad a esta mente que se desliza por laberintos incontrolables de ideas, de suposiciones, de imaginarios, de fantas\u00edas y de muchas otras cosas. Lo que pasa es que hacer la compra es tan doloroso que es mejor escapar cuanto antes de la angustia de \u00bfme ir\u00e1 a alcanzar? \u00bfAs\u00ed se ver\u00e1n seiscientos pesos de mandado? \u00bfCu\u00e1nto va, marqu\u00e9 bien los precios en mi calculadora? \u00bfC\u00f3mo se hac\u00eda la regla de tres para saber cu\u00e1nto son en dinero setecientos veinte gramos de manzanas?<\/p>\n\n\n\n<p>Lejos, muy lejos est\u00e1n los d\u00edas en que ir al s\u00faper o al mercado, se volv\u00eda un paseo donde incluso, si uno era observador e iba con esp\u00edritu l\u00fadico, se pod\u00eda ligar (claro, en ciertos horarios), frente a l\u00e1cteos o en vinos y licores; algunos muy temerarios llegaron a hacerlo en la inocente secci\u00f3n de frutas y verduras (y por cierto, eso da para otro art\u00edculo donde los tomates s\u00ed sean acariciados er\u00f3ticamente).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora todo se ha vuelto ir por compromiso (porque si no, qui\u00e9n hace la compra); incluso en algunos lugares eliminaron el refrigerador de&nbsp;<em>delicatesses<\/em>, no m\u00e1s quesos azules o embutidos especiales. Hoy solo hay caras largas; dudas ante un art\u00edculo u otro, revisi\u00f3n constante de precios en las maquinitas que nunca sirven, lo que hace que uno llene el carro con tres o cuatro productos iguales de diferentes marcas para que, ya en caja, te des cuenta que todos est\u00e1n equivalentemente caros y mejor no llevas ninguno; a veces uno se da vuelta por todo el mercado buscando el mejor precio para la pi\u00f1a, pero ya no existe eso de el vendedor ideal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los j\u00f3venes comienzan a hacer bromas con esto de los precios cada vez m\u00e1s altos, me da gusto que vean esto con comentarios del tipo \u201cmi primera inflaci\u00f3n, qu\u00e9 emoci\u00f3n\u201d, \u201cya lista\/o esperando ver c\u00f3mo es morir de hambre\u201d entre otras lindezas. Repito, es importante el humor, si no fuera por eso ser\u00edamos un mont\u00f3n de robots gris\u00e1ceos, tristes, dando vueltas y vueltas en la indecisi\u00f3n de qu\u00e9 llevar para comer, deseando regresar a la infancia para depender pura y totalmente de mam\u00e1 y pap\u00e1, y comer sin preocuparnos de cu\u00e1nto se gast\u00f3 en este delicioso s\u00e1ndwich, al que le podremos agregar sin misericordia, sin ning\u00fan temor ni cuidado, m\u00e1s y m\u00e1s mermelada.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De pronto me doy cuenta de que llevo m\u00e1s de diez minutos acariciando los tomates, no con fines amorosos, sino haciendo ese movimiento que cualquiera pudiera interpretar como sensual pero &hellip; <a href=\"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/2022\/07\/22\/los-riesgos-del-ocio-43\/\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":3948,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,9],"tags":[],"class_list":["post-3947","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lomasrelevante","category-opinion","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3947","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3947"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3947\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3949,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3947\/revisions\/3949"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3948"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3947"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3947"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3947"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}