{"id":3717,"date":"2022-05-27T18:33:46","date_gmt":"2022-05-27T18:33:46","guid":{"rendered":"http:\/\/lavereda.com.mx\/?p=3717"},"modified":"2022-05-27T22:36:09","modified_gmt":"2022-05-27T22:36:09","slug":"duelo-de-fetiches-para-un-afiche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/2022\/05\/27\/duelo-de-fetiches-para-un-afiche\/","title":{"rendered":"Duelo de fetiches para un afiche"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-right is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El tango hac\u00eda su volunt\u00e1 con nosotros y nos arriaba y nos perd\u00eda y nos ordenaba y nos volv\u00eda a encontrar. <\/p><cite>JORGE LUIS BORGES&nbsp;<em>Hombre de la esquina rosada<\/em><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Para mi esposa, \u00c1ngel Jacquez<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En su origen, el tango no era melanc\u00f3lico sino jovial. Ligado al baile, su m\u00fasica aparec\u00eda como una expresi\u00f3n de fondo, como el acompa\u00f1amiento m\u00e1s eficaz para un encuentro prohibido: el sonido que rebotaba en las paredes de un burdel, el&nbsp;<em>rouge<\/em>&nbsp;de los labios de la madama y el hombre solo, criollo o inmigrante, buscando la simetr\u00eda de las piernas, el cruce furtivo, la mano de \u00e9l en la espalda de ella, todo a un ritmo que no era el de la m\u00fasica sino el de dos cuerpos que exig\u00edan su propia m\u00e9trica. Jorge Luis Borges dec\u00eda que: \u201cEl tango crea un turbio pasado irreal que de alg\u00fan modo es cierto, el recuerdo imposible de haber muerto peleando, en una esquina del suburbio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de este mito fundacional, el escenario del Teatro Nazas fue tomado la noche del pasado jueves 19 de mayo por un tr\u00edo integrado por el bandoneonista Ra\u00fal J\u00e1quez, el violinista Mauricio Ocampo y el pianista Antonio Ramos, a trav\u00e9s de un recital denominado&nbsp;<em>Arr\u00e1ncame<\/em>&nbsp;<em>la<\/em>&nbsp;<em>vida<\/em>, inspirado en aquel tango compuesto por Agust\u00edn Lara en 1934, una suerte de compadrito veracruzano que ten\u00eda una percha semejante a otro flaco noct\u00e1mbulo como Enrique Santos Disc\u00e9polo; ambos poseedores de un duende mefistof\u00e9lico, tr\u00e1gico y dionis\u00edaco.<\/p>\n\n\n\n<p>En esos a\u00f1os, otro mexicano triunfaba en el R\u00edo de la Plata: el pintor David Alfaro Siqueiros, autor del legendario&nbsp;<em>Ejercicio<\/em>&nbsp;<em>pl\u00e1stico<\/em>, una obra comisionada por Natalio F\u00e9lix Botana, director del diario&nbsp;<em>Cr\u00edtica<\/em>&nbsp;que gustaba de coleccionar obras de arte en plena D\u00e9cada Infame, y que al final tambi\u00e9n se rob\u00f3 a la esposa del muralista, es decir, la escritora, periodista, poeta y proto-feminista uruguaya Blanca Luz Brum; \u00e9sa mujer aventurera, controvertida, fascinante y fuera de la ley que pudo ser Eva Per\u00f3n o Frida Kahlo. Una historia que parece un tango en esencia pura.<\/p>\n\n\n\n<p>El espect\u00e1culo presentado por La L\u00edrica Producciones, un proyecto encabezado por Bernardo Fierros que apuesta por la generaci\u00f3n de contenidos disruptivos en el arte l\u00edrico, la m\u00fasica de concierto, el crossover y el performance, cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de Noctango, compa\u00f1\u00eda regiomontana dirigida por el bailar\u00edn argentino Paulo Mecchia, acompa\u00f1ado por Catalina Villarreal y que por momentos transformaron el recinto en una evocaci\u00f3n de milonga al estilo de los bares notables, por medio de tangos y valses como:&nbsp;<em>El choclo&nbsp;<\/em>(1903),&nbsp;<em>9 de julio&nbsp;<\/em>(1916),&nbsp;<em>Coraz\u00f3n de oro&nbsp;<\/em>(1928),&nbsp;<em>Milongueando en el 40&nbsp;<\/em>(1941),&nbsp;<em>Desde el alma&nbsp;<\/em>(1911) y&nbsp;<em>La Yumba&nbsp;<\/em>(1946), ejecutados con pasi\u00f3n, elegancia y sensualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Ac\u00e1, con ritmo propio, en dos que se abrazan o se dicen, la m\u00fasica se hace transparente en esa uni\u00f3n de almas. La melod\u00eda puede sentirse como algo natural, olvidado, pues no dice m\u00e1s de lo que ya est\u00e1 dicho en el cuerpo que baila o en la palabra que expresa. El summum de \u00e9stos cinco artistas nos ilustra que la m\u00fasica del tango guarda un destino singular: el saber que est\u00e1 escrita por la danza o la palabra, por la colisi\u00f3n amorosa del cuerpo o por la reflexi\u00f3n, y a la vez, con el anhelo de querer salir de esos l\u00edmites para encontrar su propio suelo, su marca sonora, su expresi\u00f3n m\u00e1s pura.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que fue anunciado este concierto, se pudo advertir un respeto por la est\u00e9tica tradicional de esta expresi\u00f3n cultural que entre Buenos Aires y Montevideo se disputan una hist\u00f3rica paternidad. As\u00ed, el arte del fileteado tan caracter\u00edstico de los barrios porte\u00f1os, sobre todo en el Sur, vinculados a la iconograf\u00eda popular, al obrero, al laburante, se hizo latente en su imagen publicitaria. \u201cSi Disc\u00e9polo dijo que el tango es un pensamiento triste que se baila; el filete es un pensamiento alegre que se pinta\u201d, afirm\u00f3 alguna vez Ricardo G\u00f3mez, famoso fileteador.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, el flyer \u2013o, mejor dicho, el afiche\u2013 de&nbsp;<em>Arr\u00e1ncame<\/em>&nbsp;<em>la<\/em>&nbsp;<em>vida&nbsp;<\/em>nos invit\u00f3 desde el inicio a adentrarnos en un universo plagado de inmigrantes y burdeles, de acentos extranjeros y sexualidad. Un mundo donde se confund\u00edan el ni\u00f1o bien, el patotero, el rufi\u00e1n, el proxeneta, el marginado, el anarquista, la prostituta y el invertido. De fondo, m\u00fasicos, poetas y bailarines, el lunfardo hereje y las palabras en fino franc\u00e9s, el peringund\u00edn de La Boca y los patios de Palermo, las&nbsp;<em>yirantas<\/em>&nbsp;y las&nbsp;<em>cocottes<\/em>, la guitarra pobre y el piano aristocr\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"817\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/lavereda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/PHOTO-2022-05-27-17-27-55.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3722\" srcset=\"https:\/\/lavereda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/PHOTO-2022-05-27-17-27-55.jpg 817w, https:\/\/lavereda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/PHOTO-2022-05-27-17-27-55-239x300.jpg 239w, https:\/\/lavereda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/PHOTO-2022-05-27-17-27-55-768x963.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 817px) 100vw, 817px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En el contexto local, Torre\u00f3n es una ciudad post-industrial que no tiene mar, ni siquiera para darle la espalda. Sin embargo, en sus inicios porfiristas fue, entre otras cosas, una estaci\u00f3n de ferrocarril. Un punto de inflexi\u00f3n que permiti\u00f3 el arribo de espa\u00f1oles, libaneses, palestinos, alemanes, franceses, holandeses y norteamericanos que, mezclados con nuestro pasado ind\u00edgena y despu\u00e9s, con el mestizaje vasco-tlaxcalteca, defini\u00f3 el car\u00e1cter de ese individuo que llamamos&nbsp;<em>lagunero<\/em>, con una pretensi\u00f3n de modernidad a medio camino entre la autenticidad y la impostura que sobrevive hasta la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Paralelamente, a finales del siglo XIX, pero a casi diez mil kil\u00f3metros de ac\u00e1, naci\u00f3 el tango: entre el quilombo de africanos en las pampas, toques y llamadas de tambores, candombe; entre gauchos y guitarras, payadas milongueras y fantasmas de la indiada; entre el&nbsp;<em>Facundo<\/em>&nbsp;de Domingo Faustino Sarmiento, el&nbsp;<em>Mart\u00edn<\/em>&nbsp;<em>Fierro<\/em>&nbsp;de Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez, y la literatura gauchesca de Hilario Ascasubi y Estanislao del Campo; entre marineros, inmigrantes, bandone\u00f3n, viol\u00edn y flauta; zarzuelas, chotis, mazurcas, habaneras, canzonettas de los tanos y aires puccinianos; malevos con fac\u00f3n, guapos, futuristas y&nbsp;<em>nostalgiosos<\/em>&nbsp;en una esquina, zagu\u00e1n, conventillo o cabaret.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La ciudad herv\u00eda de reci\u00e9n llegados: en 30 a\u00f1os pas\u00f3 de doscientos mil habitantes a un mill\u00f3n. En sus calles se o\u00edan gritos en todas las lenguas y sonaban todas las m\u00fasicas del mundo. Traen ideales, libros, partituras, costumbres, instrumentos, teatro. Era la contratapa del relato oficial del per\u00edodo conocido como el Orden Conservador, la \u00e9lite olig\u00e1rquica nucleada por la Generaci\u00f3n del 80 que gobern\u00f3 a la Argentina entre 1880 y 1916.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo ese tono, el talento de un tridente de m\u00fasicos que muestran una sinergia creativa, poco a poco se adue\u00f1\u00f3 del coloso ubicado en la esquina de la avenida Matamoros y calle Cepeda, en lo que alguna vez fue el Cine Nazas, que abri\u00f3 sus puertas en 1952. Por un lado, el bandone\u00f3n de Ra\u00fal J\u00e1quez \u2013alumno de C\u00e9sar Olgu\u00edn\u2013 nos lanza acertijos de m\u00e1s de cien sonidos, prendido del abrazo de los bailarines mientras sus dedos rozan las teclas para que, simult\u00e1neamente, los brazos y las manos de Paulo Mecchia conduzcan la fr\u00e1gil silueta de Catalina Villarreal, que lo sigue.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, J\u00e1quez cuenta con un segundo instrumento: la voz, embajadora de la palabra del poeta y sus versos que son arrastrados por una cadencia triste y nost\u00e1lgica. Aunque por instantes, con la malicia y el misterio de un linyera, su garganta con arena parece ser pose\u00edda por el gran Cacho Casta\u00f1a cuando nos canta los versos de Horacio Sanguinetti y sentencia que:&nbsp;<em>\u00abNada, nada queda en tu casa natal\u2026 S\u00f3lo telara\u00f1as que teje el yuyal\u00bb<\/em>. Por unos segundos se desprende del fuelle que rezonga y toma el micr\u00f3fono como un trovador con ansias de crooner, provocando la emoci\u00f3n y el reconocimiento de un p\u00fablico que lo acompa\u00f1a en esta aventura desde hace 20 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"664\" src=\"https:\/\/lavereda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4f7ee382-00f9-4831-8c6e-4b1081e405c1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3719\" srcset=\"https:\/\/lavereda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4f7ee382-00f9-4831-8c6e-4b1081e405c1.jpg 1000w, https:\/\/lavereda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4f7ee382-00f9-4831-8c6e-4b1081e405c1-300x199.jpg 300w, https:\/\/lavereda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4f7ee382-00f9-4831-8c6e-4b1081e405c1-768x510.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por supuesto, el rigor de Mauricio Ocampo es un aut\u00e9ntico privilegio sonoro si tomamos en cuenta su formaci\u00f3n acad\u00e9mica en Italia, en especial en&nbsp;L\u2019Istituto Superiore di Studi Musicali \u201cClaudio Monteverdi\u201d, en Cremona, y diez a\u00f1os de trayectoria en Camerata de Coahuila en la secci\u00f3n de violines segundos. Una de las obras en las que su virtuosismo es m\u00e1s sobresaliente es&nbsp;<em>Coraz\u00f3n de oro<\/em>, el legendario vals compuesto por Pancho Canaro en 1928.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, la aportaci\u00f3n de Ocampo en este ensamble de tango reviste una mayor importancia al momento de interpretar notas cargadas de klezmer,&nbsp;herencia musical jud\u00eda que viaj\u00f3 desde la Europa asquenaz\u00ed \u2013Polonia, Rusia, Ucrania, Rumania\u2013&nbsp;&nbsp;hasta el puerto de Santa Mar\u00eda del Buen Ayre, y que instal\u00f3 un estilo muy particular de tocar el viol\u00edn en barrios como Villa Crespo, La Paternal, Balvanera, Almagro o Abasto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Par\u00e9ntesis al margen, cuenta la leyenda que a Jorge Ribolzi, jugador de Boca Juniors, le apodaban \u201cEl Ruso\u201d porque ven\u00eda de&nbsp;<em>Los<\/em>&nbsp;<em>Bohemios<\/em>&nbsp;de Atlanta, el club de f\u00fatbol que tiene en el m\u00edtico Caf\u00e9 San Bernardo un templo pagano en los l\u00edmites tambi\u00e9n conocidos como Palermo Queens, producto de la gentrificaci\u00f3n palermitana que alguna vez intent\u00f3 apoderarse de la patria de Osvaldo Pugliese.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el pianista Antonio Ramos, descendiente de una familia de destacados m\u00fasicos, poseedor de una sobriedad y versatilidad producto en gran medida de sus proyectos ligados al jazz y que viene consolidando su carrera. En la sangre de sus antepasados corre por igual el bolero, la bossa nova y el blues.&nbsp;Esta misma f\u00f3rmula se present\u00f3 recientemente en el Teatro Alberto M. Alvarado de G\u00f3mez Palacio, con el t\u00edtulo de&nbsp;<em>La<\/em>&nbsp;<em>culpa<\/em>&nbsp;<em>la<\/em>&nbsp;<em>tiene<\/em>&nbsp;<em>Borges<\/em>, inspirada en el poema&nbsp;<em>Jacinto<\/em><em>Chiclana&nbsp;<\/em>(1965), del cual existe una versi\u00f3n moderna a cargo de La Chicana, el dueto argentino de tango-fusi\u00f3n liderado por Dolores Sol\u00e1 y Acho Estol.<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, la noche nos iba entregando pedazos de destino, lenguaje y tiempo convertidos en un hecho esc\u00e9nico. Tal es el caso de&nbsp;<em>El<\/em>&nbsp;<em>ciruja&nbsp;<\/em>(1926) y&nbsp;<em>Garufa<\/em>&nbsp;(1927), obras en las que est\u00e1 presente el lunfardo, el argot que el tango elige para encontrar un refugio.&nbsp;No para encerrarse ni para volverse prisionero sino para construir su identidad, de mixtura, de tensi\u00f3n de opuestos que se resuelve en poes\u00eda, de margen embarrado y, parad\u00f3jicamente, de belleza:&nbsp;<em>\u00ab<\/em><em>Era un mosaico diquero que yugaba de quemera, hijo de una curandera, mechera de profesi\u00f3n; pero viv\u00eda engrupida de un cafiolo vidalita y le pasaba la guita que le shacaba al mat\u00f3n<\/em><em>\u00bb<\/em>, escribe Alfredo Marino en las \u00e9pocas del presidente Marcelo Torcuato de Alvear, cuando surge en el radicalismo una grieta entre yrigoyenistas y antipersonalistas.<em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En el constructo l\u00edrico del tango, el lunfardo act\u00faa como protector frente a la amenaza del poeta de escritorio. Pero tambi\u00e9n es un b\u00e1lsamo frente a la palabra delicada, dicha desde las calles del centro y del norte de Buenos Aires; porque el tango que llega de los salones a las clases aristocr\u00e1ticas corre el riesgo de dejar de ser de barro para convertirse s\u00f3lo en perfume franc\u00e9s, po\u00e9tico y elegante.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las obras m\u00e1s entra\u00f1ables del concierto ocurri\u00f3 con la interpretaci\u00f3n de&nbsp;<em>Los<\/em>&nbsp;<em>mareados&nbsp;<\/em>(1942), compuesto por Juan Carlos Cobi\u00e1n, con letra de Enrique Cad\u00edcamo, donde podemos acceder a una declaraci\u00f3n de principios, es decir, la m\u00fasica del tango dice un tiempo que inventa y que a la vez realiza. Su ser es temporalidad, su existencia no&nbsp;<em>est\u00e1<\/em>&nbsp;en el tiempo, sino que&nbsp;<em>es<\/em>&nbsp;tiempo. De alg\u00fan modo se podr\u00eda decir que Baires se temporaliza en el tango, construye la dimensi\u00f3n de un pasado y la posibilidad de su futuro a partir de su presente. Para este prop\u00f3sito, el tr\u00e9bol de maestros J\u00e1quez-Ocampo-Ramos se brind\u00f3 por medio de dos cl\u00e1sicos del repertorio tanguero:&nbsp;<em>Cafet\u00edn<\/em>&nbsp;<em>de<\/em>&nbsp;<em>Buenos<\/em>&nbsp;<em>Aires<\/em>&nbsp;(1948) y&nbsp;<em>Afiches&nbsp;<\/em>(1955).<\/p>\n\n\n\n<p>Una idea similar se asoma en Borges (siempre Borges) que escribe con un halo casi metaf\u00edsico:&nbsp;<em>\u00bfD\u00f3nde estar\u00e1n?, pregunta la eleg\u00eda \/ de quienes ya no son, como si hubiera \/ una regi\u00f3n en que el Ayer pudiera \/ ser el Hoy, el A\u00fan y el Todav\u00eda.&nbsp;<\/em>Y a pesar de reconocer al prost\u00edbulo como espacio de gestaci\u00f3n, a pesar de reunir la capacidad belicosa con el instinto sexual, Borges elige el coraje y la valent\u00eda m\u00e1s que la er\u00f3tica de los cuerpos como la ra\u00edz del tango. Olvida el burdel y prefiere el duelo, la sangre, el car\u00e1cter malevo \u2013la mitolog\u00eda cuchillera\u2013 por encima del esp\u00edritu lascivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacia el final, los asistentes al Teatro Nazas pudieron disfrutar de&nbsp;<em>Jugar con fuego&nbsp;<\/em>(1999), compuesto por Marianito Mores y Andr\u00e9s Calamaro; \u00e9ste \u00faltimo m\u00e1s conocido por su participaci\u00f3n en grupos de rock como Los Abuelos de la Nada, Los Rodr\u00edguez y su faceta de solista, pero que para nada es un improvisado en los&nbsp;\u00abpagos\u00bb&nbsp;del tango si recordamos su \u00e1lbum&nbsp;<em>Tinta<\/em>&nbsp;<em>roja<\/em>&nbsp;(2006), producido por Javier Lim\u00f3n \u2013resposable detr\u00e1s del fen\u00f3meno&nbsp;<em>L\u00e1grimas<\/em>&nbsp;<em>negras<\/em>&nbsp;(2003) de Bebo Vald\u00e9s y Diego \u2018El Cigala\u2019\u2013, con versiones que incluyen:&nbsp;<em>Sur<\/em>,&nbsp;<em>El d\u00eda que me quieras<\/em>,&nbsp;<em>Mano a mano<\/em>,&nbsp;<em>Melod\u00eda de arrabal<\/em>,&nbsp;<em>Nostalgias<\/em>, entre otros cl\u00e1sicos.<\/p>\n\n\n\n<p>El tel\u00f3n cerr\u00f3 con un&nbsp;<em>Chau, Par\u00eds&nbsp;<\/em>(1950), de \u00c1stor Piazzolla, el genio que concibi\u00f3 la absurda idea querer sentar al p\u00fablico, de mostrar su m\u00fasica sin bailarines y sin cantores, que tuvo la retorcida intenci\u00f3n de involucrar al tango con B\u00e9la Bart\u00f3k y Stravinsky, que para algunos pon\u00eda en predicamento toda la identidad del g\u00e9nero. Al final era \u00fanicamente m\u00fasica, sin poetas, sin pistas de baile, s\u00f3lo m\u00fasica, lo cual resultaba impensable para el tango en virtud de que las tristezas se bailan o se entienden, como afirmaba Disc\u00e9polo, m\u00e1s nunca se escuchaban. El tango, en las manos de Piazzolla, se hace al fin m\u00fasica, lo que siempre fue.<\/p>\n\n\n\n<p>El fil\u00f3sofo y escritor argentino Gustavo Varela afirma que: \u201cEl m\u00fasico de tango debi\u00f3 abrir una grieta en la pared que ofrec\u00eda el baile o la poes\u00eda como forma de su identidad. Porque la m\u00fasica es tiempo y no espacialidad. Entonces ya no se trata de sexualidad ni de moral sino de una abstracci\u00f3n en corcheas, de un impulso ajeno al instinto y a la representaci\u00f3n, armon\u00eda de instrumentos que responden m\u00e1s a la complejidad del dios Orfeo que a la simpleza de los hombres. La historia del tango es en parte la historia de una m\u00fasica que debi\u00f3 desprenderse de la danza y de la poes\u00eda para no quedar subordinada a ellas. Ni una aventura coreogr\u00e1fica ni versos llorones; ni prost\u00edbulo ni sainete\u201d (<em>Mal<\/em>\u00a0<em>de<\/em>\u00a0<em>tango<\/em>, Paid\u00f3s, 2005).<\/p>\n\n\n\n<p>Un fragmento de la oraci\u00f3n f\u00fanebre le\u00edda por el diputado peronista John William Cooke, como homenaje de despedida por el fallecimiento de Homero Manzi en 1951, apunta los siguiente: \u201cEl arte, como resultado final de una larga, compleja y depuradora serie de procesos espirituales, se asienta en lo m\u00e1s hondo del paisaje f\u00edsico que circunda al creador. La obra de arte s\u00f3lo existe y perdura cuando entre el creador y el suelo que lo sostiene se mantiene vivo un nexo comunicante, en forma tal que en la obra de arte se hagan patentes las virtudes de la tierra original\u201d. Sin duda, todos los involucrados en el proceso de trabajo de&nbsp;<em>Arr\u00e1ncame<\/em>&nbsp;<em>la<\/em>&nbsp;<em>vida<\/em>&nbsp;comprendieron que la tierra no da frutos si no la riega el sudor.<\/p>\n\n\n\n<p>El tango siempre fue, es y ser\u00e1 parte de nuestra geograf\u00eda emocional. Un modo de sentir que nos remite a ese patio con ladrillos donde all\u00e1 en el tiempo nos enamoramos de una morocha pelirroja de rizos definidos y proporci\u00f3n \u00e1urea renacentista. \u00c9sa mina que, rara\u2026 como encendida, la hallamos bebiendo linda y fatal. Una milonguera, bullanguera, casquivana que r\u00ede con alma de loca. Porque nos gusta lo desparejo y no vamos por la vereda. Porque somos conscientes que primero hay que saber sufrir, despu\u00e9s amar, despu\u00e9s partir y al final andar sin pensamientos. Todos en alg\u00fan cap\u00edtulo cargado de dramatismo en nuestras vidas fuimos \u00c1ngel Villoldo, Eduardo Arolas, Celedonio Flores o C\u00e1tulo Castillo caminando por Barracas, San Telmo, Boedo o Nueva Pompeya. El amor es puro movimiento, un viaje. Y el tango es nuestra liturgia.<\/p>\n\n\n\n<p>Jorge Lanata (n. 1960) nos estremece en su libro&nbsp;<em>56. Cuarenta a\u00f1os de periodismo y algo de vida personal<\/em>, al recordar lo que el fil\u00f3sofo espa\u00f1ol Jos\u00e9 Ortega y Gasset opinaba en 1929, en relaci\u00f3n a que el alma individual de los argentinos estaba dividida: \u201cel futurismo optimista de la Pampa no es un ideal com\u00fan o una utop\u00eda colectiva, sino un extra\u00f1o estado psicol\u00f3gico individual\u201d. Es una proyecci\u00f3n hacia el futuro imaginario, una especie de mezcla de lo real con lo abstracto. Emana de la falta de seguridad interna, en virtud de que \u201cel alma criolla est\u00e1 llena de promesas heridas y sufre radicalmente de un divino descontento\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><em>(Twitter) @Mtro_Inmorales<br>(Instagram) @elmaestroinmorales<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tango hac\u00eda su volunt\u00e1 con nosotros y nos arriaba y nos perd\u00eda y nos ordenaba y nos volv\u00eda a encontrar. JORGE LUIS BORGES&nbsp;Hombre de la esquina rosada Para mi &hellip; <a href=\"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/2022\/05\/27\/duelo-de-fetiches-para-un-afiche\/\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":3718,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,9],"tags":[],"class_list":["post-3717","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-artes-escenicas","category-opinion","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3717","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3717"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3717\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3725,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3717\/revisions\/3725"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3718"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3717"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3717"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3717"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}