{"id":3130,"date":"2022-02-03T16:40:13","date_gmt":"2022-02-03T16:40:13","guid":{"rendered":"http:\/\/lavereda.com.mx\/?p=3130"},"modified":"2022-02-03T16:40:15","modified_gmt":"2022-02-03T16:40:15","slug":"nightmare-alley-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/2022\/02\/03\/nightmare-alley-2021\/","title":{"rendered":"Nightmare Alley (2021)"},"content":{"rendered":"\n<p>Esta ocasi\u00f3n, antes de empezar, dir\u00e9 dos cosas: la primera es que no he le\u00eddo la novela hom\u00f3nima de William Lindsay Gresham en la que se basa la pel\u00edcula; la segunda es que no he visto la primera adaptaci\u00f3n de la historia que dirigi\u00f3 Edmund Goulding en 1947. Hablo de esto, para dejar en claro que llegu\u00e9 a la sala con conocimiento nulo de lo que ver\u00eda, m\u00e1s all\u00e1 de lo observado en el trailer semanas atr\u00e1s, y que la verdad sea dicha, no devela mucho sobre la trama de la cinta. Explicado esto, empiezo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando uno ve una pel\u00edcula de Guillermo del Toro, sepa o no que se encuentra detr\u00e1s de la misma, es imposible no saber que se trata de una producci\u00f3n ligada a \u00e9l, ya sea como director o productor, y este caso reitera dicha situaci\u00f3n. Al igual que el cine de Tarantino, Nolan y otros realizadores, Del Toro tiene un estilo muy particular para desarrollar sus proyectos y crear universos con un sello propio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Independientemente de sus ambientes y atm\u00f3sferas, las historias seleccionadas o escritas por \u00e9l siempre est\u00e1n plagadas de una oscuridad caracter\u00edstica que se percibe en cada l\u00ednea, encuadre o personaje. Con esto no me refiero \u00fanicamente a la impecable fotograf\u00eda que ha enmarcado su filmograf\u00eda, ni a los seres sobrenaturales y monstruos que aparecen en ella, sino a la oscuridad que habita en nosotros y que el director ha sabido transmitir en cada una de sus pel\u00edculas. De nuevo, una situaci\u00f3n que en esta ocasi\u00f3n se presenta, mostr\u00e1ndonos las penumbras internas de la peor monstruosidad que puede existir: el ser humano y los excesos a los que es capaz de llegar bajo ciertas circunstancias.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de Nightmare Alley cubre un periodo de dos a\u00f1os, entre 1939 y 1941, una \u00e9poca que por s\u00ed misma, debido a la Segunda Guerra Mundial, es por dem\u00e1s aterradora. Durante este bienio, se nos cuenta la historia del surgimiento, auge y ca\u00edda del personaje Stanton Carlisle (Bradley Cooper), un errante que huye tanto del pasado como de ciertas acciones que lo atormentan, quien encuentra su lugar como parte de un variopinto grupo de feriantes, debido al ofrecimiento del siniestro due\u00f1o de la compa\u00f1\u00eda, Clem (Willem Dafoe), que le brinda techo y comida al notar la necesidad del joven por encontrar un lugar del que formar parte. A partir de esto la historia se divide en los tres estados\/actos por los que transita el protagonista: surgimiento, en la primera parte de la historia, con su incorporaci\u00f3n a la feria, como un hombre que por fin ha encontrado su sitio, por lo menos en apariencia, entablando lazos con todos los \u201cfen\u00f3menos\u201d que viven protegidos por los l\u00edmites del espect\u00e1culo ambulante, sobre todo con Zeena (Toni Collette) y Pete (David Strathairn), m\u00e9dium fraudulenta y mentalista manipulador, respectivamente, que se ganan la vida con un efectivo acto de espiritismo basado en un c\u00f3digo que ellos mismos crearon y que resulta por dem\u00e1s atractivo para el protagonista; auge, con el afianzamiento de su posici\u00f3n dentro del grupo, el desarrollo de su propio estilo como mentalista bajo las ense\u00f1anzas de Pete, el inicio de su relaci\u00f3n con la feriante de espect\u00e1culo el\u00e9ctrico Molly (Rooney Mara) de quien hab\u00eda sentido atracci\u00f3n desde el primer momento en que la conoci\u00f3,&nbsp;&nbsp;la eventual partida de ambos en busca de un futuro m\u00e1s pr\u00f3spero ajeno al mundo de los n\u00f3madas, el \u00e9xito logrado por la pareja gracias a su propio espect\u00e1culo de mentalismo en New York, que es donde comienzan a mostrarse los primeros indicios de una codicia desmed\u00eda por parte de Stanton; por \u00faltimo, la ca\u00edda, misma que comienza una vez que hace su aparici\u00f3n la psic\u00f3loga&nbsp;<a>Lilith Ritter&nbsp;<\/a>(Cate Blanchett), una&nbsp;<em>femme fatale&nbsp;<\/em>que rivaliza al principio con Stan, para con el tiempo, generar una atracci\u00f3n entre ellos que lo lleva a crear la m\u00e1xima estafa, as\u00ed como deambular por las zonas m\u00e1s oscuras de la mente humana, una vez que el mundo de los ricos y poderosos se ha abierto para \u00e9l gracias a informaci\u00f3n proporcionada por la terapeuta sobre ciertos personajes de las altas esferas de la ciudad. El resto de la trama, los conflictos, misterios y vueltas de tuerca deben ser descubiertos por el espectador mismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tomando en cuenta que una cosa es lo que vemos en pantalla, las penas y glorias que viven los personajes en cada narraci\u00f3n, y otra son los temas de fondo que trata una historia, sea el medio que sea, \u00bfde qu\u00e9 trata en realidad Nightmare Alley? Lo fuerte de Del Toro nunca ha sido la sutileza, y en este caso tampoco lo es, puede que sea debido al material base o no, pero las met\u00e1foras que usa se te escupen en la cara sin dar espacio a la interpretaci\u00f3n o a apelar a un sentido impl\u00edcito de las cosas, lo cual no es malo, ya que ese es su estilo y nadie espera falsos simbolismos velados como en los pretensiosos productos de su compatriota I\u00f1arritu. Del Toro es directo y lo hace notorio en cada uno de los temas que toca en esta ocasi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El primer aspecto narrativo que sobresale, son los monstruos mismos, los cuales brillan por su ausencia en el sentido f\u00edsico, para dar lugar a seres oscuros, ocultos detr\u00e1s de bellos rostros y cuerpos. Por m\u00e1s que la primera mitad de la pel\u00edcula transcurre dentro de un carnaval ambulante, salvo el personaje interpretado por Mark Povinelli, que sufre de enanismo, el resto de los miembros de la feria entran en el concepto de normalidad f\u00edsica, pero navegan, aunque a diferentes niveles, en las turbulentas aguas de la inmoralidad. A diferencia de otras cintas del director, aqu\u00ed no hay creaturas m\u00e1gicas, demonios o fantasmas, el verdadero mal reside dentro de los seres humanos, algunos que han cedido ante ella y otros que luchan por mantenerla encerrada. Est\u00e1, por ejemplo, la pareja conformada por Zenna y Pete, que viven de manipular los sentimientos de su audiencia para sacar beneficio econ\u00f3mico, pero con ciertos l\u00edmites morales autoimpuestos; y Clem, el inescrupuloso encargado de la atracci\u00f3n principal de la feria, que sale cada determinado tiempo a la caza del candidato ideal para crear al monstruo que exhibe como un animal, en los callejones que dan t\u00edtulo a la pel\u00edcula. Pero a\u00fan en medio de estos seres, es en la segunda parte de la historia, cuando Stan y Molly han logrado avanzar econ\u00f3micamente, donde hacen su aparici\u00f3n las verdaderas aberraciones, ataviadas con ropas lujosas, pieles, joyas y viviendo en casas de ensue\u00f1o. Como dictaba la frase del asesino serial The Carver en la serie Nip\/Tuck: \u201cla belleza es una maldici\u00f3n sobre el mundo, ya que nos impide ver qui\u00e9nes son los verdaderos monstruos\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>En medio de todos ellos un, en apariencia normal, Bradley Cooper, digno representante de la belleza hegem\u00f3nica, con secretos a cuestas y levantando murallas a su alrededor para alejar a los dem\u00e1s, mismas que son creadas m\u00e1s para contener lo que lleva dentro, que para protegerse del exterior. El protagonista est\u00e1 consciente de la oscuridad que habita dentro de \u00e9l, por lo que hace lo imposible por mantenerla contenida, evitando cualquier cosa que le facilite ser liberada. Su reiterada negatividad a tomar alcohol es una muestra de ellos. Y puede que esta bebida y las drogas sean mostradas en la pel\u00edcula como catalizadores para permitir al ser humano denigrarse y perder todo atisbo de humanidad, como se explica en cierto momento, pero son el dinero y el poder los alicientes que terminan embriagando de avaricia al protagonista, iniciando un descenso a su infierno personal, y que dan pie al segundo punto de fondo que se trata en la historia.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>La pel\u00edcula, o el texto en el que se basa, debido a la \u00e9poca en que fue escrito, son una cr\u00edtica al capitalismo y esa necesidad humana, casi patol\u00f3gica, por medrar. Elevarnos en la escala social, cueste lo que cueste y pasando por sobre quien se tenga que pasar. La novela base fue escrita pocos a\u00f1os despu\u00e9s de la Segunda Guerra, por lo que las toneladas de publicidad hac\u00edan creer a la sociedad que todo estaba bien, la vida mejorar\u00eda y esto se dar\u00eda de mejor manera entre m\u00e1s consumi\u00e9ramos. Aunque la trama se sit\u00faa a\u00f1os antes, en pleno conflicto b\u00e9lico, los pensamientos sobre lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s se dejan ver. No es gratuito que el protagonista comience a perder su humanidad una vez que entra en contacto con la misteriosa Lilith Ritter, quien le muestra un mundo que hab\u00eda permanecido ajeno a \u00e9l, mismo que lo mastica y engulle sin piedad, hasta llevarlo a cometer actos moralmente reprochables para lograr sus fines, que lo hacen exponer, sin marcha atr\u00e1s, la oscuridad que tanto hab\u00eda luchado por controlar. El monstruo liberado que toma el control de la persona.<\/p>\n\n\n\n<p>Del Toro utiliza este trio de estados vividos por el personaje central para exponernos como algunas decisiones tomadas puedan cambiar, para bien o para mal, el rumbo de nuestra vida, llegando a momentos en que nos es imposible regresar a lo que \u00e9ramos. Esta tercia de divisiones se repetir\u00e1 a lo largo del metraje en dos cuestiones extras que marcan el ritmo. La primera, lo sepamos o no al inicio, es la muerte, ya que son tres de ellas las que provocan los cambios que va sufriendo el protagonista. Una realizada por gusto, otra que nunca se define si fue accidental o no, y la \u00faltima por necesidad, pero, al fin y al cabo, muertes que marcan la vida de Stan. El otro aspecto dividido en tres, son las mujeres que aparecen en la pel\u00edcula y que sirven para llenar aspectos emocionales del personaje central. Zenna, tal vez la m\u00e1s dif\u00edcil de definir, ya que, aunque al inicio funge como amante, una vez que su relaci\u00f3n se desarrolla, pasa a ocupar el lugar de una madre que, junto con Pete, gu\u00edan a Stan en el mundo de la feria, lo instruyen y alientan a desarrollar su potencial, al mismo tiempo que, como progenitores espirituales, advierten de los peligros que conlleva dejarse llevar por ese lado oscuro que al parecer notan en \u00e9l; la segunda mujer es Molly, el amor y el deseo, la inocencia de su personaje logra despertar sentimientos puros en el protagonista que calman por momentos sus demonios, lo hacen desear una vida mejor con ella, aunque con esto \u00e9l pavimente el camino para su perdici\u00f3n; al final,&nbsp;<a>Lilith&nbsp;<\/a>Ritter, con su enigm\u00e1tica personalidad, la mujer fatal de manual que parece embonar a la perfecci\u00f3n con ese lado que Stan trata por evitar, la que provoca el caos y la ruina definitiva, culpable de abrir la jaula donde se hab\u00eda mantenido&nbsp;&nbsp;encerrada a la bestia interna de Stan, pero que carga consigo un pasado propio que la ha dejado marcada y con cicatrices, tanto fiscas como emocionales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tres actos, estados, muertes y mujeres, que se presentan en un proyecto que se encuentra visual y tem\u00e1ticamente dividi\u00f3 en dos partes principales, la feria y New York, con su respectivo apartado t\u00e9cnico apoyando estas diferencias. Porque esta es una pel\u00edcula de Del Toro, y si hay algo en que se destacan todos sus proyectos, es en lograr que ese aspecto est\u00e9tico tan suyo transmita el emocional, y en este caso, es precisamente la parte visual la que se percibe mucho m\u00e1s lograda que una historia de unas, posiblemente excesivas, dos horas y media que se llegan a sentir cansadas y un poco torpes por momentos, al tratar de hacer fluir un ritmo que tropieza de repente. La m\u00fasica compuesta en esta ocasi\u00f3n por Nathan Johnson es magn\u00edfica, cambia seg\u00fan lo hacen los personajes y situaciones, pero por instantes rebasa a la trama misma, que se queda corta al momento de querer lograr una evoluci\u00f3n fluida en sus personajes; la direcci\u00f3n de arte de Tamara Deverell&nbsp;&nbsp;y Shane Vieau es por mucho lo m\u00e1s destacado de la cinta, mejor definida y construida que algunas situaciones, dotando de personalidad y peso narrativo a cada escenario por donde transitan los atormentados seres de esta historia, convirti\u00e9ndose en un personaje m\u00e1s; lo mismo pasa con el vestuario dise\u00f1ado por Luis Sequeira que perfila a la perfecci\u00f3n las personalidades de todos los que aparecen en pantalla, sobre todo en los casos de Molly y&nbsp;&nbsp;Lilith, con sus colores y dise\u00f1os que acent\u00faan sus personalidades; y la fotograf\u00eda de Dan Laustsen, que cambia de g\u00e9nero como lo hace la cinta, brincando del d\u00eda a la noche, de los exteriores a interiores, del drama al&nbsp;<em>noir<\/em>, con una maestr\u00eda que sobrepasa por mucho a la escritura de esta historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el final dej\u00e9 al reparto, parte importante del lucimiento de la cinta, pero en el que muchos son desaprovechados por un gui\u00f3n que se queda corto en algunos aspectos. Ron Perlman, Mary Steenburgen, Mark Povinelli y Jim Beaver tienen tan poco tiempo en pantalla y di\u00e1logos que sus personajes en algunos casos son en realidad cameos; David Strathairn se luce como el mentor del protagonista, luchando con sus propios demonios que terminan por alcanzarlo, pero su personaje no logra definirse del todo ante el espectador cuando ya ha desaparecido; Willem Dafoe es otro que, si bien no decepciona, porque \u00e9l nunca lo hace, pareciera desesperado por buscar el m\u00e1ximo lucimiento en los pocos minutos que tiene, a pesar de su peso argumental; el \u00faltimo de los personajes de apoyo, es posiblemente el mejor logrado, interpretado por un, sin necesidad de maquillaje, irreconocible Richard Jenkins, obsesionado con el pasado y la culpa, en una transformaci\u00f3n que logra dar miedo con una simple mueca, una entonaci\u00f3n de palabras o incluso sus silencios. Luego esta Bradley Cooper, quien despliega todo el talento que posee para mostrarnos los miedos y vulnerabilidades que se esconden bajo la fachada de seguridad de su personaje, con una excelente interpretaci\u00f3n que nos recuerda a los galanes cl\u00e1sicos del cine hollywoodense, pero que se queda corta debido a la poca empat\u00eda y falta de carisma que se le brind\u00f3 en el papel a su Stanton; porque si vas a definir un antih\u00e9roe, lo m\u00e1s importante es que el espectador no lo perciba s\u00f3lo como alguien despreciable, sino como un ser humano con defectos y virtudes con el que pueda identificarse, situaci\u00f3n que tarda mucho en llegar, y cuando lo hace es demasiado tarde. Es obvio que dej\u00e9 al trio de reinas para el final, porque en definitiva son lo mejor de la funci\u00f3n: Toni Collette demostrando sus alcances en un papel que si bien ocupa el tiempo suficiente en pantalla, no se le brinda el desarrollo necesario, sin que por eso ella desaproveche cada instante en el que aparece; Rooney Mara, la voz de la raz\u00f3n, la conciencia del filme, sin encontrar su lugar, sin pertenecer a ninguno de los dos mundos, mostrando una fragilidad que al final sucumbe contra la fuerza que su personaje va demostrando con los minutos, pero que se siente abandonada por el director en cuanto a momentos de verdadero lucimiento se refiere; y por \u00faltimo, Cate Blanchett, impregnando de una sensualidad que no le hab\u00edamos visto a su maquiav\u00e9lica villana, si es que su personaje puede ser etiquetada como una, con un personaje que al igual que Stan se ha visto en el pasado enfrentada a situaciones que la hicieron mutar internamente, adapt\u00e1ndose, viviendo de destruir todo lo que se interponga en su camino, aunque todo este bagaje se quede en meras especulaciones, ya que el guion no le da el sustento necesario para desarrollarlo y al final se siente unidimensional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, Nightmare Alley no es lo mejor del director, demasiado larga, lenta por momentos, personajes que no terminan por definirse y un acto final con un desenlace que uno imagina desde mucho antes de que llegue; pero a\u00fan con esto, las actuaciones y el desborde de talento en el campo t\u00e9cnico, as\u00ed como algunos momentos en verdad logrados, la hacen un producto digno de ver. Porque vamos a ser sinceros, podemos amar o no el cine del Del Toro, pero dejando fanatismo y nacionalismo de lado, una pel\u00edcula media de \u00e9l tiende a ser mejor que la mayor\u00eda de las pel\u00edculas que se encuentran ahora en cartelera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta ocasi\u00f3n, antes de empezar, dir\u00e9 dos cosas: la primera es que no he le\u00eddo la novela hom\u00f3nima de William Lindsay Gresham en la que se basa la pel\u00edcula; la &hellip; <a href=\"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/2022\/02\/03\/nightmare-alley-2021\/\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":3131,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,18],"tags":[],"class_list":["post-3130","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cinetv","category-lomasrelevante","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3130","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3130"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3130\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3132,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3130\/revisions\/3132"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3131"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}