{"id":3089,"date":"2022-01-23T00:20:15","date_gmt":"2022-01-23T00:20:15","guid":{"rendered":"http:\/\/lavereda.com.mx\/?p=3089"},"modified":"2022-01-23T00:20:17","modified_gmt":"2022-01-23T00:20:17","slug":"los-riesgos-del-ocio-33","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/2022\/01\/23\/los-riesgos-del-ocio-33\/","title":{"rendered":"Los riesgos del ocio"},"content":{"rendered":"\n<p>Gracias a una pel\u00edcula estrenada este a\u00f1o, se est\u00e1 concibiendo la existencia de esas madres que no quisimos serlo, pero que se nos oblig\u00f3 (de muchas formas violentas) a tener&nbsp;&nbsp;beb\u00e9s y quedarnos con ellos. Tambi\u00e9n comienzan a quitarse culpas&nbsp;&nbsp;aquellas&nbsp;&nbsp;que aparentemente se embarazaron de buena gana (tal vez por presi\u00f3n social) pero luego se arrepintieron de ello.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No todas las madres son felices seres rosados de alegr\u00eda. Est\u00e1 la zona de oscuridad, arrepentimiento, rabia y deseos de ser cualquier otra cosa, menos lo que se espera&nbsp;&nbsp;de nosotras cuando se nos coloca un reci\u00e9n nacido en brazos (sonrisas desbordadas, besos sin control, vocecillas melosas).<\/p>\n\n\n\n<p>Se dice que no todas quieren a sus hijos en el momento en que nacen. Incluso hay una rabia hacia ellos por haber trastocado un mundo (y un cuerpo lleno de hormonas) donde hab\u00eda tantas posibilidades de ser mujer, en un universo donde no existe nada m\u00e1s que pa\u00f1ales, babas, llantos y soledad. Siempre nos dejan solas con la responsabilidad de ese ser que nos impide seguir teniendo una vida intelectual o creativa, porque adem\u00e1s de la cintura, lo primero que se pierde es la agudeza mental.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Puede ser ut\u00f3pico de mi parte pretender que ahora nos quitaremos el estigma de&nbsp;&nbsp;horrendos seres humanos anti natura por no gustar de la maternidad, pero es mi deseo que se comience a creer, ver y aceptar que aunque tuvimos hijos, no todas est\u00e1bamos dispuestas a ello, no todas quisimos, no todas pudieron aceptar la maternidad (ni antes ni despu\u00e9s). Hay una necesidad por parte de la sociedad machista de sentir que son seres deseados y que son lo m\u00e1s importante en la vida de una mujer. Nada m\u00e1s lejano a la realidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Los sue\u00f1os femeninos, ahora es m\u00e1s f\u00e1cil entenderlo, van m\u00e1s all\u00e1 de una casa que limpiar, un marido al cual cocinar y unos hijos que cuidar y querer. Son anhelos que han existido desde hace siglos, no son exclusivos de las j\u00f3venes de hoy. Sabemos que siempre ha habido esta necesidad de hacer algo que se vislumbra m\u00e1s all\u00e1 del destino que se decidi\u00f3 para ellas. Un algo que se alcanza a percibir como hacer cosas que dan m\u00e1s satisfacciones que las que se designaron para nosotras, pero que gracias a la frase \u201cno, porque eres mujer\u201d, quedan vedadas, a veces para siempre, otras, en espera mientras logras liberarte de miedos.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Y es que, precisamente, uno de esos miedos tiene que ver con la violencia ejercida por la sociedad, para hacerte madre a como d\u00e9 lugar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Agradezco el asombro de las j\u00f3venes que hablan sobre el tema de la pel\u00edcula que da origen a este texto. Agradezco la comprensi\u00f3n de las mayores ante las que no hemos sido como ellas. Y sobre todo, me agradezco por saber que no soy un monstruo por no haber podido aceptar una maternidad impuesta, por darme el gusto de regresar (aunque sea un poco) a lo que fui antes de ser mam\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gracias a una pel\u00edcula estrenada este a\u00f1o, se est\u00e1 concibiendo la existencia de esas madres que no quisimos serlo, pero que se nos oblig\u00f3 (de muchas formas violentas) a tener&nbsp;&nbsp;beb\u00e9s &hellip; <a href=\"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/2022\/01\/23\/los-riesgos-del-ocio-33\/\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":3090,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-3089","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3089","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3089"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3089\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3091,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3089\/revisions\/3091"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3090"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3089"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3089"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3089"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}