{"id":1717,"date":"2021-06-15T02:40:16","date_gmt":"2021-06-15T02:40:16","guid":{"rendered":"http:\/\/lavereda.com.mx\/?p=1717"},"modified":"2021-06-15T02:40:43","modified_gmt":"2021-06-15T02:40:43","slug":"los-riesgos-del-ocio-21","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavereda.com.mx\/index.php\/2021\/06\/15\/los-riesgos-del-ocio-21\/","title":{"rendered":"Los riesgos del ocio"},"content":{"rendered":"\n<p>He hablado alguna vez por aqu\u00ed sobre los sonidos que nos traen recuerdos o estados de \u00e1nimo para continuar. Olvid\u00e9 mencionar el que m\u00e1s me gusta de todos: el ferrocarril. Pueden pensar que escuchar el estruendo del tren es lo m\u00e1s alejado de un ruido tranquilizador o sedante, pero qu\u00e9 le vamos a hacer, soy una mujer de rock.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dej\u00e9 de ir al yoga porque siempre ponen musiquita para \u201crelajar\u201d es decir new age (\u00faltimamente en pilates les dio por el reguet\u00f3n, pero eso ser\u00e1 otra columna) y una de dos: o me aburro o me pongo nerviosa, con ganas de irme. Me gusta Metallica, Pink Floyd, AC\/DC, cosas as\u00ed, que retumbe el coraz\u00f3n y te mueva a correr, a sudar, a de veras sentir que la sangre se mueve, y con eso viene el relax.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el ferrocarril cuando se escucha a lo lejos siempre lo he sentido como el sonido que nos avisa, al menos a m\u00ed,&nbsp;&nbsp;que todo est\u00e1 bien, que la vida va, que hay paz y sosiego en el hogar mientras afuera avanza hacia alg\u00fan lado ese eco cotidiano (a diferencia del cuento de Arreola).<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Alguna vez viv\u00ed en un pueblo en Oaxaca llamado Cosolapa. El hotel donde habit\u00e1bamos se encontraba a escasos metros de las v\u00edas. Guardo dos recuerdos geniales: mi hermano llegando con la noticia de la muerte de Elvis Presley, verdaderamente conmovido, abrazando el peri\u00f3dico lleno de fotos del antes y despu\u00e9s del cantante; y el estruendo del ferrocarril a las doce de medio d\u00eda y a las doce de la noche, siempre puntual. Siempre despert\u00e1ndonos, siempre ah\u00ed, como algo que no cambia, algo en que&nbsp;&nbsp;confiar, algo eterno. Lo escuchaba al mismo tiempo que las respiraciones de&nbsp;&nbsp;todos mis hermanos, dormidos.&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Est\u00e1bamos juntos, mis padres en la habitaci\u00f3n de un lado, la familia reunida en un pueblo de tierra, sopa de tortuga y mercados repletos de cosas desconocidas; despu\u00e9s de haber pasado a\u00f1os lejos de mi pap\u00e1, por razones de su trabajo. Me sent\u00eda protegida, en paz y parte de algo importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que de ah\u00ed viene esa sensaci\u00f3n de tranquilidad. Sab\u00eda que mientras todo se mov\u00eda all\u00e1 afuera, en la carretera, en las v\u00edas, nosotros est\u00e1bamos seguros, en el peque\u00f1o universo que nos alberg\u00f3 a los ocho que \u00e9ramos en ese entonces. Mientras el ferrocarril pasaba con sus carros, traqueteando y&nbsp;&nbsp;llevando carga, gente, cosas que van y vienen sin parar. El contraste entre lo que no se detiene y lo j\u00f3venes que \u00e9ramos, llenos de ganas de salir y vivir sin descanso, pero tambi\u00e9n disfrutando los \u00faltimos a\u00f1os que nos quedaban en el hogar que construyeron mis padres, as\u00ed haya sido un hotel.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por las noches, las tardes, las ma\u00f1anas, cuando lo vuelvo a escuchar siento otra vez esa paz, ese tranquilo estado que da el estar en casa, en el hogar que ahora yo he creado, lejos de la violencia externa, del ruido mundano de las cosas poco importantes, pero cerca del traquetear sobre las v\u00edas que van y vienen, como las olas del mar, como la vida misma.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He hablado alguna vez por aqu\u00ed sobre los sonidos que nos traen recuerdos o estados de \u00e1nimo para continuar. 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