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El Mundial de Futbol de Argentina 78 representó para la afición mexicana uno de sus episodios más dolorosos, por la pobre exhibición del Tri, que había llegado a la cita con elevadas esperanzas para superar la fase de grupos.

El fracaso fue seguido, en vivo y en blanco y negro, por millones de mexicanos quienes, frente al televisor, vieron cómo eran atropellados los jugadores que, en el país, eran una camada sobresaliente.

Figuraban en aquella nómina de futbolistas Pilar Reyes, Alfredo Teña, Manuel Nájera, Hugo Sánchez, Leonardo Cuéllar, Cristóbal Ortega, Víctor Rangel, Enrique López Zarza, Gerardo Lugo, Guillermo Mendizábal, Arturo Vázquez Ayala, entre otros, dirigidos por José Antonio Roca.

La Selección Mexicana había quedado sembrado en el Grupo B, junto con Alemania, Polonia y Túnez.

La esperanza nacional presentaba un panorama optimista. Se decía, en ese entonces: México le gana a Túnez, empata con Polonia y pierde ante Alemania. La suma de goles y puntos le daría al combinado azteca el pase a la segunda ronda.

Pero la realidad se impuso.

El 2 de junio el Tri saltó a la cancha Lisandro de la Torre, en Rosario, para desafiar su historia de fracasos. El rival era el débil conjunto norafricano, que carecía de tradición mundialista. De hecho, nunca había ganado un juego en la Copa.

El Gonini Vázquez Ayala puso a soñar a toda la fanaticada en México, al anotar de penal al 45 el tanto que les daba la ventaja parcial. Pero la reacción otomana fue categórica. En el segundo tiempo anotaron Kabi, al 55; Gommldh, al 79 y Dohuieb, al 87.

De esta manera, México le regalaba a la República Tunecina su primera victoria en Copa del Mundo. De hecho fue el primer juego ganado de cualquier selección africana en esta instancia.

Pero la pesadilla en Sudamérica apenas iniciaba para los Ratones Verdes.

El siguiente rival era Alemania Occidental, la poderosa selección que había conquistado el título universal cuatro años antes, en la justa donde fueron anfitriones.

El Estadio Olímpico de Córdoba fue escenario de la monumental humillación que sufrió el equipo tricolor el 6 de junio.

Dieter Müller, al 15, abrió el marcador y después, al 30, Hans Müller hizo el segundo. La zaga mexicana hacía agua por todos lados. Para marcar el tercero, al 38, Rummenigge recuperó el balón afuera de su área y condujo la pelota por todo el campo, en descolgada, hasta enfrentar a Pilar Reyes. En la barrida para puntear la pelota a la red, le encajó los tacos a la rodilla del arquero nacional y le rompió los ligamentos.

Pedro Soto entró de cambio bajo el arco y se comió otros tres: Rummenigge le anotó otro en el 73, y Flohe le encajó otro doblete, al 44 y al 89.

Desolado, México buscó cerrar con decoro su participación en el torneo, pero no pudo.

Regresó a Rosario, para medirse ante Polonia.

Boniek hizo el primero al 43. Víctor Rangel encendió una vez más el entusiasmo tricolor al marcar el empate al 52. Pero los europeos no batallaron mucho para abrir otra vez el ostión defensivo y con tantos de Deyna, y otro de Boniek, sentenciaron la participación de México.

En esa Copa, de 16 equipos, la Selección Mexicana quedó en último lugar, con diferencia de goleo de -10.

El viernes 1 de diciembre se verificó el sorteo para la Copa del Mundo Rusia 2018. México conforma el Grupo F, con Alemania, Suecia y Corea del Sur. La expectativa del próximo año parece ser la misma de hace 40: se le gana a los asiáticos, se empata con los escandinavos y se pierde con los teutones. Y el Tri avanza a octavos de final.