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La última vez que Caifanes estuvo en Torreón fue en 2011 en el Estadio Revolución. Seis años después, la legendaria banda demostró que sigue siendo  una de las favoritas dentro del público lagunero, que ayer vivió una inolvidable noche en el Coliseo Centenario.

Dicen los que saben, que después de los noventa y las primeras décadas del 2000, el rock mexicano estuvo en una especie de decadencia, sobre todo ante la llegada de la música electrónica. Sin embargo, después de tres décadas Caifanes demuestra que el rock en tu idioma, es un movimiento que aún vive intensamente en México.

En especial, cuando el rock va acompañado de un toque de discurso social, de recuerdo a las víctimas de la violencia, del atropellamiento a los derechos humanos y a la libertad de expresión. Temas que duelen en México y que Saúl Hernández recordó anoche, cuando cantó “Antes de que nos olviden”.

La espera parecía larga, pero el concierto inició a las 22:15, con un sonido y una energía espectacular que hicieron que ese tiempo valiera la pena. La banda apareció con “Dioses Ocultos” y “Viento”.  Saúl Hernández expresó siempre mensajes humanistas, optimistas y sobre todo de empatía con las víctimas de la violencia en México.

Al presentar el tema de “Miedo” dijo: “a la vida nunca le tengas miedo, al amor nunca le tengas miedo”… también recomendó al público: “vida solo hay una, aprovéchala y hazla brillar con tu luz”. Entregó temas como “Vamos a dar una vuelta al cielo”, “Cuéntame tu vida” o “Mátenme porque me muero”. Fue un recorrido por los temas más clásicos.

Cuando presentó “Antes de que nos olviden”, Saúl habló del compromiso de Caifanes por apoyar la construcción de una cultura por los derechos humano. Defender  las mujeres de los feminicidios, recordó a toda la prensa asesinada, a los 43 normalistas desaparecidos… “Tú vas construyendo el México día a día… ese México no está en los Pinos”, expresó.

El concierto siguió con temas como “Ayer me dijo un ave”, dedicada a la infancia e hizo una pausa para pedir una felicitación a su hija Zoey, quien cumple años este día. La banda también cantó “De noche todos los gatos son pardos”, “Aviéntame”, “Aquí no es así” y casi al final entonó el Himno Nacional Mexicano. En una inolvidable noche, Saúl acompañado de sus extraordinarios músicos: Alfonso André, Diego Herrera, Rodrigo Baills y Marco Rentería, se despidió con “La célula que explota” Y “La negra tomasa”.