Periodismo
Cultural
en Línea

En este 2017, se cumplen seis años desde que se publicó Perverso, de la autoría de Alejandro Figueroa Moreno, obra cuya narrativa no es convencional y en su estilo dominan los diálogos de los personajes, más que las descripciones trilladas de cómo iba vestido, si suspiró profundamente o si el sillón era cómodo.

“¿Por qué diálogos? Porque quise contar directamente una historia sin distraer tanto adjetivando y comparando, como los típicos Dormía como un lirón; Frente perlada en sudor; Esfuerzo sobrehumano y tantos otros lugares comunes que pudieran hablarnos ya de un estancamiento en el mundo de las letras. 

"Sobre Perverso, he recibido comentarios encontrados. Por un lado hay quienes comentan simplemente que les encantó y otros que empezaron a leerlo pero no lo terminaron. A los que me dijeron que les encantó no les he preguntado por qué y a los que interrumpieron su lectura, tampoco. Y es así que con ese separador de páginas colocado, si es que existe la intención de continuarlo, se pospone indefinidamente la oportunidad de encontrar respuestas a enigmas ancestrales como quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos. Estas y otras cuestiones que suelen buscarse en libros clásicos, pero que al final dejan con más dudas que preguntas contestadas", aifrma el autor.

"Perverso, título referido a la maldad consciente y premeditada de uno de sus personajes, podría clasificarse como una obra de ficción, pero el lector se dará cuenta que está frente a un libro revelador por el giro inesperado que da casi al final del mismo".

 Se preguntará ¿por qué no lo leí antes?”