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  1. Game Of Thrones: Particularmente esta sexta temporada rebasó las expectativas de la nueva plaga del planeta Tierra, nosotros sus fans, que de por sí eran muy altas. Lo tiene todo: geniales personajes (ninguno es villano o héroe, están continuamente en transformación), narrativa impecable, espectacular fotografía, contexto histórico y un constante y bien manejado factor sorpresa. El capítulo 5 fue el mejor que vimos de la saga, pero luego también el 6, y después el 7. Y el 8 y el 9 y cuando llegó el final fue simplemente genial. Es la única serie que sobrevive y además mejora conforme mueren personajes principales. Aquí nadie es intocable y esto es una gran virtud. Esperamos con ansia la temporada siete. La exigimos. La necesitamos.
  2. HBO cerró el año con un sorprendente mundo y una complicada y bien lograda narrativa en Westworld. Un parque de diversiones para millonarios que simula el viejo oeste, habitado por personajes trashumamos a los que se les puede hacer todo lo que en el mundo real no está permitido legal, ética y moralmente. La feliz exploración de las pasiones más oscuras de los humanos y el existencialismo y diwewesgnidad surgida de la inteligencia artificial, son los maravillosamente logrados temas de la siguiente joya de HBO.
  3. No hay serie más confortativa que Black Mirror. En esta tercera temporada nos replanteó, con la misma crueldad, acidez y originalidad en sus relatos, nuestra moderna, peligrosa e inconsciente relación codependiente con el black mirror, que son los gadgets. Crítica, analítica, sociológica, se adelanta al futuro cercano para advertir hacia dónde va la humanidad (o ya se encuentra en ella) en su relación y conducta con la tecnología. Un capítulo por día, o por semana, pues uno termina agotado ante tanta realidad.
  4. La existencialista serie de HBO The Leftovers nos mostró el replanteo religioso, psicológico y social que tiene el mundo cuando el 1% de la población, sin explicación alguna, desaparece. El desmoronamiento de la Iglesia y el surgimiento de las más radicales sectas. La culpa, la angustia, el por qué de la existencia, de la permanencia o de la desaparición, son los tan dramáticos temas que se vive este mundo apenas post apocalíptico. Muy original, con giros narrativos y grandes actuaciones, The Leftovers es sólo para valientes.
  5. La serie más cara de la historia, producción de Netflix, brilló con su elegante relato sobre la juventud y ascenso al trono de la actual reina de Inglaterra Isabel II, en la primer temporada de The Crown. Con gran fotografía, diseño de arte, vestuario y un muy inteligente desarrollo de cada uno de sus personajes que contó con actuaciones de primer nivel. El realismo, drama y tan complicada vida de la monarquía inglesa en el Siglo XX, superaron en refinamiento y elegancia a Downton Abbey, lo cual es mucho decir.
  6. Un esquizofrénico justiciero cibernético: con estas tres palabras basta para que el argumento ya sea contundente e interesante de Mr. Robot. Si la primer temporada fue oscura, la segunda del 2016 se volvió aún más densa y difícil de digerir. Se experimenta para bien en la forma, tomas con la cercana cara del personaje en angustia y el resto del plano vacío, mismo que también se provoca en el espectador. La caída del actual sistema económico, sus consecuencias sociales y el contacto con la sombra se narran con inteligencia
  7. Los que vimos la primer temporada de The Girlfriend Experience nos quedamos boquiabiertos. Una hermosa y bien educada pasante de abogada decide trabajar como escort en las más altas esferas de Nueva York. La deslumbrante belleza de Riley Keough (parecida a Alicia Silverstone) el auténtico gusto por el sexo y la acumulación de dinero de la personaje, siempre explorando su lado más oscuro, acompañadas de escenas explícitas, merecen el aplauso de pie y que esperemos con ansia la segunda temporada.
  8. La segunda temporada de Narcos complementó a la perfección la gran narrativa que caracterizó a la primera. Todo explicado con manzanas: el entorno social, político, el clima internacional y los vientos de cambio. La controvertida actuación del brasileño Wagner Moura interpretando a Pablo Escobar, tan criticada, me pareció excelsa. Lograr que un villano tenga carisma es todo un reto y aquí se logra. Además, el lagunero Raúl Méndez interpreta con talento y credibilidad al presidente colombiano César Gaviria y su muy complicada posición histórica. El riesgo de continuar la serie sin la impresionante figura de Pablo para la tercera temporada, será el más alto de los retos.
  9. El riesgo de realizar el Spin Off Better Call Saul que surge de una serie de culto como Breaking Bad, es alto y peligroso. Afortunadamente Vince Gilligan con talento ha mantenido su visible firma de autor en este nuevo proyecto. En narrativa, tomas, uso del color y transformación psicológica y emocional del personaje. Con cautela, lentamente, vimos en la 2da temporada cómo el serio Jimmy poco a poco se transforma en el excéntrico y colorido Saul Goodman. El gran acierto fue incluir la historia del estoico Mike, en ocasiones más interesante que la del mismo Jimmy/Saul y que sostiene en momentos flojos la historia.
  10. Si cuando los Vikingos aprendieron a navegar a occidente e invadieron Britania fue emocionante en sus primeras temporadas, en esta 4ta entrega la invasión a París a través del Río Sena fue espectacular. La serie no ha desentonado y el desarrollo de sus personajes principales ha sido inteligente y bien estructurado. Cruenta, realista, histórica, con espectaculares paisajes nórdicos, el choque entre religiones ha sido un afortunado eje narrativo que seguimos disfrutando.